Rosario Espinal dice reforma constitucional propuesta por Abinader podría abrir más postulaciones después del 2024

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Santo Domingo.- La politóloga, Rosario Espinal dejó entrever que la propuesta del presidente Luis Abinader de una reforma a la Constitución podría abrir la posibilidad de más postulaciones después del 2024, ya que entiende que el mandatario sólo tiene posibilidad de reelegirse en las próximas elecciones y no volver jamás.

 “Ningún presidente quiere abandonar el poder y ningún expresidente quiere ser un “muerto político”, indica la politóloga.

“Abinader está constitucionalmente habilitado para repostularse solamente en el 2024. Una nueva Constitución podría abrir la posibilidad de más postulaciones. Las reformas constitucionales dominicanas conducen usualmente al tema de la reelección por el caudillismo imperante. Ningún presidente quiere abandonar el poder y ningún expresidente quiere ser un muerto político”, dijo Espinal en su más reciente artículo publicado en el matutino  Hoy.

Artículo completo: Reelección y reforma constitucional: 1994, 2002, 2010 y 2015

Por Rosario Espinal

En la transición de 1978, la República Dominicana contaba con la Constitución de Joaquín Balaguer de 1966 que permitía la reelección consecutiva e ilimitada.

O sea, Antonio Guzmán (1978-1982) y Salvador Jorge Blanco (1982-1986) estaban constitucionalmente habilitados para repostularse y no lo hicieron. ¿La razón? José Francisco Peña Gómez, máximo líder del PRD, se oponía a la reelección presidencial por oposición al continuismo balaguerista.

Al regresar al poder en 1986, Balaguer recurrió nuevamente a las repostulaciones. Lo hizo en 1990 y 1994, generándose disputas por fraudes en ambas ocasiones.

Para resolver la crisis electoral de 1994, se firmó el Pacto por la Democracia que estableció varias reformas constitucionales, entre ellas, la eliminación de la reelección consecutiva e ilimitada. Se estableció el sistema de reelección no consecutiva.

El objetivo fue evitar que Balaguer pudiera repostularse en las elecciones presidenciales fijadas de manera anticipada para 1996.

Caudillo hasta la sepultura, Balaguer no apoyó decididamente el candidato del PRSC en 1996, quedando su partido en la tercera posición y fuera de competencia para la segunda vuelta, otra novedad de la reforma constitucional de 1994.

El desvarío caudillista de Balaguer y su oposición a Peña Gómez, llevó al triunfo del PLD en 1996. Ya anciano, Balaguer se postuló nuevamente en las elecciones del año 2000: perdió y luego murió. El PRSC entró en declive hasta convertirse en un partido minoritario.

Al llegar al poder en el año 2000, Hipólito Mejía encontró la Constitución de 1994 que permitía postulaciones no consecutivas. Inconforme con ese sistema, promovió una reforma constitucional en el 2002 para establecer la repostulación inmediata por un período. La crisis económica de 2003-2004 le impidió ganar en el 2004 y el PLD volvió al poder por 16 años.

En el 2010, Leonel Fernández promulgó una nueva Constitución con muchos cambios, incluido el sistema de reelección. Introdujo nuevamente la reelección no consecutiva, quedando así habilitado constitucionalmente para postularse en el futuro, ya que, en el 2012 agotaba dos períodos consecutivos y, por la reforma de Hipólito de 2002, hubiese estado imposibilitado de presentarse nuevamente.

Al llegar a la Presidencia en el 2012, Danilo Medina encontró la Constitución de Leonel que no le permitía postularse de manera consecutiva. Inconforme con esta disposición, promovió una reforma constitucional en el 2015 que le permitiera repostularse en el 2016. Gobernó dos períodos y quedó inhabilitado para postularse nuevamente por el artículo transitorio que se especificó constitucionalmente.

Luis Abinader ha introducido ahora el tema de una nueva reforma constitucional para modificaciones referentes al Ministerio Público. No sabemos si se hará, y de hacerse, si se modificará o no el controversial sistema de reelección.

Abinader está constitucionalmente habilitado para repostularse solamente en el 2024. Una nueva Constitución podría abrir la posibilidad de más postulaciones.

Las reformas constitucionales dominicanas conducen usualmente al tema de la reelección por el caudillismo imperante. Ningún presidente quiere abandonar el poder y ningún expresidente quiere ser un “muerto político”.