Nueva York,- El Departamento de Justicia de Estados Unidos retiró de manera discreta la afirmación de que Nicolás Maduro lideró el denominado Cartel de los Soles. Esta decisión representa un alejamiento de una acusación central que promovió la administración Trump en 2020.
La modificación ocurrió en una acusación revisada que se presentó después de la captura de Maduro, y expertos interpretan el cambio como un ajuste a la realidad de que el término «Cartel de los Soles» constituye jerga venezolana en lugar de una entidad organizada.
Expertos en delincuencia y narcóticos en Latinoamérica consultados por The New York Times (NYT) afirman que no se trata de una expresión formal, sino más bien coloquial. Un término que «fue inventado por los medios venezolanos en la década de 1990 para referirse a los funcionarios militares corruptos que recibían dinero del narcotráfico«. Un cambio de opinión que también habría reflejado el Departamento de Justicia, que parece haber admitido su error y admitía los fundamentos erróneos de este argumento.
En marzo de 2020, un gran jurado federal en Nueva York presentó cargos contra Maduro y otros altos funcionarios venezolanos. La acusación alegó que Maduro dirigió el Cartel de los Soles, un supuesto grupo que traficó grandes cantidades de cocaína hacia Estados Unidos durante décadas. Según el documento original, este cartel operó bajo el mando de Maduro y su predecesor, Hugo Chávez, y colaboró con organizaciones como las FARC en Colombia para inundar el mercado estadounidense con narcóticos.
El Departamento del Tesoro de EE.UU. designó al Cartel de los Soles como organización terrorista en julio de 2025, y el Departamento de Estado lo etiquetó de manera similar en noviembre de ese año, bajo la dirección del secretario Marco Rubio. Estas acciones intensificaron la presión diplomática y legal contra el régimen de Maduro, quien negó las acusaciones y las calificó de intervencionismo imperialista.
La captura de Maduro, que ocurrió el pasado sábado, precipitó la revisión de la acusación. En el nuevo documento, que se desclasificó el mismo 3 de diciembre, los fiscales eliminaron casi todas las referencias al Cartel de los Soles como grupo real. En lugar de eso, describieron el término como una referencia a un sistema de patronazgo y corrupción en las fuerzas armadas venezolanas, donde ganancias del narcotráfico beneficiaron a funcionarios civiles, militares e inteligencia.
El documento revisado menciona el «Cartel de los Soles» solo dos veces, en contraste con las 32 menciones en la versión original. Ahora, acusa a Maduro de participar en una conspiración de tráfico de drogas y de protegerla mediante este sistema corrupto, pero sin afirmar la existencia independiente del cartel. La acusación mantiene que el término alude a las insignias solares en los uniformes de altos oficiales militares venezolanos, es decir, el generalato.
El término describe a funcionarios corruptos que recibieron sobornos de narcotraficantes, pero no representa una estructura formal como los carteles mexicanos de Sinaloa o Jalisco Nueva Generación. Esta interpretación impulsó al Departamento de Justicia a corregir la narrativa para fortalecer la credibilidad del caso.
Fuentes del Departamento de Justicia no emitieron comentarios directos sobre la motivación, pero el ajuste coincide con críticas previas de que la administración Trump exageró la amenaza para justificar sanciones y presiones políticas contra Maduro y su gobierno.
Esta modificación no exonera a Maduro de los cargos principales. Los fiscales continúan con la acusación de conspiración para traficar narcóticos, que conlleva penas severas. Sin embargo, el cambio debilita la imagen de Maduro como líder de un «narcoestado» terrorista, lo que podría influir en negociaciones diplomáticas o en la percepción pública del caso.
En el contexto más amplio, la decisión refleja un enfoque más matizado en la política exterior de EE.UU. hacia Venezuela tras la captura de Maduro. Analistas sugieren que el retiro de la afirmación evita complicaciones legales en el juicio, donde probar la existencia de un cartel formal resultó difícil. Además, resalta tensiones entre evidencias de inteligencia y realidades sobre el terreno en la lucha contra el narcotráfico en la región.

