CLEVELAND, EE.UU. – El caso judicial que involucra a los lanzadores de los Cleveland Guardians, Emmanuel Clase y Luis Ortiz, ha tomado un nuevo giro luego de que la defensa de Ortiz solicitara formalmente que su proceso sea separado del de su compañero, en medio de las acusaciones federales por un supuesto esquema de manipulación de lanzamientos para beneficiar apuestas deportivas.
Ambos peloteros enfrentan cuatro cargos de conspiración en la corte federal de Brooklyn relacionados con fraude electrónico, soborno en competiciones deportivas y lavado de dinero. Sin embargo, el abogado de Ortiz, Christos N. Georgalis, argumentó en un documento judicial que su cliente fue “víctima del esquema de Clase” y no un participante consciente del plan.
Según los fiscales federales, Clase habría coordinado una operación que permitió a apostadores obtener ganancias estimadas en 460,000 dólares mediante lanzamientos predeterminados en partidos de Grandes Ligas. Aunque la acusación formal presentada en noviembre menciona nueve pitcheos sospechosos atribuidos a Clase, las autoridades han indicado que el número podría superar los 250 envíos bajo investigación.
En contraste, Ortiz fue vinculado únicamente a dos lanzamientos presuntamente manipulados, cifra que, según la fiscalía, no ha variado desde la imputación inicial.
Posible conflicto de intereses
La defensa de Ortiz también alegó la existencia de un potencial conflicto de intereses en la representación legal de Clase, señalando que los abogados de su compañero entrevistaron testigos que podrían ofrecer declaraciones contradictorias en juicio. Ortiz sostiene que su estrategia de defensa incluiría demostrar que Clase compartió información sobre su plan de pitcheo con apostadores sin su conocimiento.
El caso está bajo la supervisión de la jueza federal Kiyo A. Matsumoto, quien deberá decidir si concede la solicitud de separar los procesos judiciales. El juicio está programado para el 4 de mayo, aunque la defensa de Ortiz ha solicitado más tiempo para preparar su caso.
Investigación en curso
Documentos judiciales revelan que las autoridades incautaron más de 60,000 mensajes de audio, 19,000 archivos PDF, 8,000 videos y 8,000 fotografías de dispositivos vinculados a Clase y a un apostador no identificado. Hasta el momento, los fiscales no han presentado evidencia de comunicación directa entre Ortiz y los apostadores.
La investigación se originó tras una alerta de la Comisión de Control de Casinos de Ohio. Posteriormente, las Grandes Ligas colocaron a ambos lanzadores en licencia administrativa remunerada. Ninguno ha podido integrarse a los entrenamientos primaverales mientras el proceso legal continúa.
Impacto deportivo y contractual
Clase, considerado uno de los mejores cerradores de las Mayores en los últimos años, firmó una extensión contractual antes de la temporada 2022 con un valor garantizado de 20 millones de dólares, con opciones adicionales. La organización aún espera determinar si deberá asumir el salario correspondiente a 2026, mientras planifica la temporada como si ninguno de los dos lanzadores estuviera disponible.
Tanto Clase como Ortiz se han declarado no culpables de los cargos. La investigación sigue abierta y podría ampliar el alcance de las acusaciones en las próximas semanas.

