MOSCU.- Tras los últimos bombardeos rusos en la ciudad ucraniana de Bajmut, en el óblast de Donetsk, los bomberos ucranianos sofocan incendios ocasionados en zonas residenciales. El presidente Vladimir Putin ha admitido que la guerra en Ucrania podría prolongarse, y advirtió de que la amenaza de una guerra nuclear es cada vez mayor, aunque, según él, Rusia nunca sería la primera en utilizar esas armas.

«Nuestra estrategia sería utilizarlas como defensa, ya que consideramos que las armas de destrucción masiva, las armas nucleares, se han construído en torno al llamado «ataque de represalia». Cuando nos atacan, devolvemos el golpe», declaró Putin.

Estados Unidos ha respondido criticando lo que ha calificado de «palabrería vaga» de Putin sobre las armas nucleares».

«Creemos que cualquier declaración de este tipo sobre armas nucleares es absolutamente irresponsable. Va en contra de la propia declaración que Rusia firmó formalmente en enero de este año en el Consejo de Seguridad de la ONU. Va en contra de la declaración realizada por funcionarios rusos incluso en las últimas semanas, reafirmando ese principio tan simple sobre una guerra nuclear», concluyó Ned Price, portavoz del Departamento de Estado estadounidense.

Mientras tanto, la ONU está a punto de publicar su último informe sobre las violaciones de los derechos humanos en Ucrania. En él se documenta la muerte de 441 civiles en tres regiones como posibles crímenes de guerra. Algunos fueron asesinados mientras cortaban leña o compraban alimentos.