Aunque Mikal Bridges fue el máximo anotador, la noche tuvo un sello especial de Karl-Anthony Towns, quien se adueñó de la pintura y fue clave en el triunfo de los New York Knicks 119-92 sobre los Toronto Raptors, este miércoles.
Bridges encestó 30 puntos, 19 de ellos en un explosivo tercer cuarto que cambió el rumbo del partido, mientras que OG Anunoby aportó 26 tantos, seis robos y dos bloqueos para unos Knicks que suman cuatro victorias consecutivas y barrieron la serie de la temporada ante Toronto.
Más allá de su discreta producción ofensiva —apenas ocho puntos—, Towns brilló con autoridad en los rebotes, al capturar 22 balones, su mayor cantidad en la campaña. El pívot dominicano también dejó la jugada más vistosa del encuentro con una asistencia sin mirar, por encima del hombro, que encontró a Bridges en plena corrida durante el rally decisivo del tercer parcial.
La acción resumió su impacto: Towns atacó el aro desde atrás, tomó un rebote ofensivo y, cayendo fuera de los límites de la cancha, habilitó a Bridges para una canasta que desató el dominio definitivo de Nueva York.
Josh Hart colaboró con 22 puntos y Jalen Brunson, afectado por una enfermedad, terminó con 13. Los Knicks estiraron a 11 su racha de triunfos consecutivos frente a los Raptors.
Por Toronto, Brandon Ingram lideró con 27 puntos, mientras que Scottie Barnes sumó 17 unidades y 10 rebotes. RJ Barrett anotó 14 y Gradey Dick agregó 11, pero los Raptors vieron cortada su seguidilla de cuatro victorias.
Desenlace final
Nueva York cerró el tercer cuarto con un demoledor parcial de 27-4, impulsado por su defensa y el control absoluto de los rebotes de Towns, para entrar al último período con ventaja de 82-70. Desde ahí, el partido quedó sentenciado.
El triple de Landry Shamet amplió la diferencia a 16 puntos con 9:25 por jugar, Anunoby la llevó a 19 y otro disparo de larga distancia de Hart puso la pizarra fuera de alcance.
Toronto había comenzado mejor y dominó el primer cuarto 28-18, pero la intensidad defensiva de los Knicks y el dominio de Towns en la pintura terminaron inclinando la balanza a favor del conjunto neoyorquino

