Un juez emérito del Tribunal Constitucional criticó la sentencia emitida por esa corte, mediante la cual declaró inconstitucionales las disposiciones que penalizaban las relaciones entre personas del mismo sexo dentro de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas.
“En este caso, no hay dudas de que la decisión ha generado un escándalo nacional y reacciones de sectores muy importantes del país; la propia sentencia contiene el voto disidente de la joven magistrada Army Ferreira, que a mí particularmente me impresionó su fina visión de las cosas y esa visión de conjunto que no le permite a uno ir por otro lado”, explicó Wilson Gómez Ramírez.
Agregó que el voto de la magistrada Ferriera debió ser atendido en ocasión de las discusiones con motivo de las deliberaciones alrededor de ese veredito, y por lo tanto ella debió ser objeto de atención.
“No solo por los preceptos que ya estaban expulsados, que no tenían existencias y que empujaban hacia la carencia de objeto y la inadmisibilidad, sino también por otros argumentos que ella analiza y establece que ahí no se está, en el caso de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, en el ejercicio de la vida privada, ahí se está en el ejercicio de una función pública, y por lo tanto esas cosas no se llevan a ese ámbito”, precisó Gómez Ramírez.
Aclaró que en la vida privada no se descubre la intimidad de nadie, “pero llevarlo al escenario de instituciones que se alimentan de la disciplina, de los principios y que cualquier comportamiento impropio produce un efecto, que afecta el nombre del cuerpo”.
El exjuez del TC recordó que la cuestión ética tiene un componente de orden público, es decir, hay un orden público especial y, por eso, cuando un médico, abogado, ingeniero o periodista le falta a la ética, hay una sanción.
“Pero la sanción no es solo porque tú cometes la falta, sino porque daña la imagen del conglomerado y lo afecta, y por eso es tan delicado el asunto”, explicó el jurista al responder preguntas en el programa D´AGENDA.
Wilson Gómez afirmó que “eso era innecesario, como se ha dicho, y yo lo creo así; es una decisión que bien pudo evitarse. Eso le ha erosionado el ganado prestigio del tribunal porque, como quiera que sea, esos cuestionamientos y reacciones de las propias Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, de las iglesias, que son factores de poder que no se pueden ignorar, eso daña y se debe evitar, y creo que es una experiencia que no puede pasar por alto y debe ser observada”.

