Llevar los restos de Pedro Santana al Panteón Nacional fue una decisión injusta del expresidente Joaquín Balaguer porque era un conservador igual que el caudillo seibano, a juicio del director del Archivo General de la Nación, Roberto Casaá.
“Yo creo que Santana no debe estar en el Panteón Nacional; yo creo que fue una decisión injusta de parte del presidente Joaquín Balaguer, que se explica por el hecho de que el exmandatario era un conservador igual que Santana, con las diferencias de las características de la época”, censuró el prestigioso historiador.
El intelectual y académico calificó como contradictorio el hecho de que Balaguer, en su discurso, para llevar los retos de Santana al Panteón, se dedicara a denostarlo, pero el hecho de llevarlo implica un reconocimiento como patriota, y eso no es justo.
“Pedro Santana nunca creyó en la existencia de la República, participó en los procesos de ruptura con Haití, pero él lo hacía bajo el supuesto de que el siguiente paso debía ser la anexión o el protectorado a una potencia”, añadió.
Recordó que su actitud se puso de manifiesto desde los primeros días de marzo de 1844, Santana en todo momento estuvo buscando el protectorado francés, como muchos conservadores, de manera que Santana no era un patriota y eso se demostró con la anexión a España el mes de marzo de 196, lo cual implicó una traición a la patria.
Santana ordenó el fusilamiento de Francisco del Rosario Sánchez y de 21 patriotas más que entraron por Haití para defender la integridad de la patria, de manera que sus manos quedaron manchadas de sangre y no solamente fue un traidor, sino un criminal desde el punto de vista político. “Yo estoy totalmente en contra de que Santana esté en el Panteón Nacional”, recalcó.



