Santo Domingo, RD. – El abogado Eric Raful consideró que la entrada en vigencia del nuevo Código Penal representa un avance importante para la modernización del sistema penal dominicano, aunque advirtió que algunos de sus artículos han generado preocupaciones legítimas y podrían ser impugnados ante el Tribunal Constitucional.
Explicó que la nueva legislación corrige un importante desfase en materia penal al incorporar más de 70 tipos delictivos relacionados con fenómenos modernos, especialmente aquellos vinculados a la tecnología, el cibercrimen y nuevas modalidades de estafa.
Sin embargo, sostuvo que durante el período de vacatio legis debieron discutirse con mayor profundidad algunos aspectos que hoy generan controversias.
Raful señaló que uno de los puntos más sensibles del nuevo Código Penal es la penalización de la difamación y la injuria, especialmente en entornos digitales y redes sociales.
A su juicio, la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y del Tribunal Constitucional dominicano ha favorecido mecanismos civiles y administrativos para estos casos, en lugar de sanciones de prisión.
Asimismo, indicó que algunas disposiciones podrían vulnerar derechos fundamentales protegidos por la Constitución, por lo que podrían motivar impugnaciones.
El jurista también criticó lo que definió como una tendencia al “expansionismo penal”. Según explicó, esta se refleja en el endurecimiento de las sanciones. Además, se manifiesta en la acumulación de penas que podrían alcanzar hasta 60 años de prisión.
Según afirmó, no existe evidencia de que aumentar las penas contribuya a reducir la criminalidad.
“Lo importante es fortalecer los mecanismos de prevención, investigación y sanción efectiva, no únicamente endurecer los castigos”, expresó.

