SANTO DOMINGO.-El presidente de la Federación Dominicana de Comerciantes (FDC), Iván García, denunció que las bandas armadas que operan en Haití exigen pagos a los comerciantes para permitir el paso de mercancías dominicanas hacia ese territorio, una situación que, según afirmó, incrementa los costos de los productos que recibe la población haitiana.
García explicó que anteriormente el mayor flujo de mercancías hacia Haití se realizaba por la zona fronteriza de Jimaní, pero la inseguridad y el control ejercido por grupos armados obligaron a los comerciantes a buscar otras alternativas para mantener las operaciones comerciales.
“Las mercancías que no pagaran su peaje no pasaban”, expresó el dirigente comercial, al describir las dificultades que enfrentaban los exportadores dominicanos cuando intentaban trasladar sus productos hacia el mercado haitiano.
Indicó que, ante esa situación, los empresarios dominicanos tuvieron que coordinar con sus socios y comerciantes haitianos para garantizar el traslado de las mercancías, lo que provocó un desplazamiento de parte del intercambio comercial hacia la frontera de Elías Piña, donde aseguró que el efecto de las bandas es menor.
Sin embargo, advirtió que los comerciantes haitianos también deben realizar pagos a esos grupos armados para movilizar los productos dentro de Haití, debido a que las rutas disponibles hacia Puerto Príncipe presentan dificultades de seguridad y obligan a realizar desvíos por las montañas.
“Los comerciantes haitianos también tienen que pagar su peaje, porque dan la vuelta por la montaña para llegar a Puerto Príncipe. No hay manera directa para Puerto Príncipe y ahí es que hay un problema serio”, sostuvo García.
El expresidente de FENACERD afirmó que esos cobros pueden alcanzar los 5,000 dólares semanales para permitir que las mercancías circulen de manera directa y sin inconvenientes.
“Hay tiempos que ha quedado en cinco mil dólares semanales, cinco mil dólares semanales para que la mercancía fluya de una manera directa y sin problemas”, manifestó.
García consideró que esta situación afecta tanto a los exportadores dominicanos como a los comerciantes haitianos, pero señaló que el mayor impacto termina recayendo sobre los consumidores del vecino país, debido al incremento de los costos asociados al transporte y la distribución de los productos.
El dirigente comercial expresó su esperanza de que la situación de inseguridad en Haití pueda resolverse, al advertir que la permanencia de estos cobros y las dificultades para trasladar mercancías continúan encareciendo el comercio entre ambos países.






