SANTO DOMINGO.– La diputada por la circunscripción número 3 del Distrito Nacional por el Partido Fuerza del Pueblo, Yuderka de la Rosa, anunció que solicitará formalmente la presencia del doctor Fadul ante la Cámara de Diputados, con el objetivo de que exponga los fundamentos de las preparaciones alternativas que administra a personas dentro del espectro autista.
De la Rosa, autora de la Ley 34-23 sobre autismo en la República Dominicana y madre de un joven de 24 años con esta condición en grado severo, afirmó que asumirá la defensa del profesional ante las recientes controversias surgidas con el Ministerio de Salud Pública.
«Yo quiero estudiar a Fadul… quiero llevarlo al Congreso, y que desde el Congreso lo interroguemos. ¿Por qué? Yo tengo tres autistas en Villa Juana y un sinnúmero de autistas en mi circunscripción que están tomando el medicamento de él y han mejorado su conducta», sostuvo la congresista.
En sus declaraciones ofrecidas en el programa Hispaniola News, que conduce la periodista Jessanin Frías y que cuenta con la producción del periodista Troi Orlando Espejo, la reputada legisladora relató que ha presenciado testimonios de familias de escasos recursos en sectores populares que aseguran haber obtenido avances significativos en el descanso y el lenguaje de sus hijos tras recibir las preparaciones del especialista.
«Tengo testigos… desesperada me dijo: «Bueno, hasta yo quiero llevar al niño porque no dormían». Quiero decirle que él está mandando ese medicamento y las niñas duermen. No hablaban con cinco años, ahora van a cumplir seis, y dos de ellas ya hablan, están más tranquilas y duermen mejor. ¿Qué le da? Yo quiero saber», manifestó De la Rosa ante las cámaras.
La diputada cuestionó el enfoque comercial de los tratamientos neurológicos tradicionales y lamentó que el texto original de la legislación nacional sobre autismo fuera despojado de componentes fundamentales, como la investigación científica sobre sus orígenes.
«Yo no puedo irme en contra de Salud Pública porque yo quiero la salud de mi pueblo, pero aquí yo siento que el autismo se sabe de dónde viene; sin embargo, como el comercio deja comprar fármaco psiquiátrico, vamos al comercio, porque eso es lo que somos, un país capitalista», manifestó con dureza la legisladora.
Ante esta realidad, la congresista reafirmó su compromiso institucional de otorgar un espacio de evaluación al médico dentro del aparato legislativo. «Quiero aprovechar para invitar a la presidenta de la Comisión de Discapacidad a que lo llevemos al seno de esta comisión, y por qué no, deberíamos llevarlo al salón de asamblea para que nos explique. Yo como legisladora lo voy a proteger y como madre de un autista, yo», aseveró.
Durante la entrevista, la representante criticó que la Ley 34-23 no llega ni a un 10 % de aplicación práctica, dejando a miles de familias trabajadoras sin la posibilidad de costear estudios especializados o acceder a una cobertura efectiva a través de la ARS estatal SENASA.
Asimismo, advirtió sobre la profunda crisis institucional y la falta de adecuación de la normativa legal que rige la salud mental desde 2006, la cual no responde a las emergencias comunitarias ni a los brotes psicóticos de muchos ciudadanos.
La congresista denunció la inexistencia de pabellones psiquiátricos en los hospitales públicos y en el sistema penitenciario nacional, alertando que la problemática se agrava por el consumo descontrolado de sustancias en las barriadas populares.
«Aquí no hay un pabellón psiquiátrico en las cárceles. ¿Cómo van a apresar a una persona que se supone que debe de estar interna en un hospital psiquiátrico? Además de la enfermedad mental, hay otro fenómeno que lleva a la gente a perder el juicio, que es la droga, y aquí no se la están fumando, se la están masticando y se la untan», aseveró De la Rosa.
En el ámbito educativo, la legisladora criticó la gestión en su demarcación, señalando fallas que se destacan en politécnicos como el Santa Ana en Gualey llevan meses impartiendo clases virtuales en medio de continuos apagones e infraestructura incompleta, afectando la formación de cientos de jóvenes.
Al cierre, De la Rosa compartió el impacto humano y personal de esta crisis como madre de Aarón David, un joven de 24 años con autismo severo cuyos primeros años transcurrieron en el propio Congreso Nacional.
Entre lágrimas, relató las noches de desvelo y la angustia constante de no saber quién cuidará de su hijo cuando los padres falten, lamentando el deterioro cognitivo que sufren muchos niños por la falta de terapias oportunas y la administración de fármacos que terminan afectando sus capacidades, un drama diario que viven en silencio miles de familias dominicanas.







