SANTO DOMINGO.-La doctora Altagracia Guzmán Marcelino, exministra de Salud Pública, afirmó hoy que cada muerte neonatal en la Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia, que pudo evitarse representa una situación que debe ser investigada para determinar qué factores incidieron.
Guzmán Marcelino dijo que la mortalidad infantil constituye uno de los indicadores utilizados para medir la calidad de vida de una población.
Recordó que las muertes maternas e infantiles forman parte de los eventos sujetos a vigilancia epidemiológica y que su notificación permite a las autoridades identificar problemas y actuar oportunamente.
La exfuncionaria manifestó preocupación porque, según su percepción, la información sobre las muertes no siempre estaría siendo reportada con la rapidez necesaria.
También destacó el papel de los medios de comunicación como una herramienta para detectar situaciones que pueden requerir la intervención de las autoridades sanitarias.
La exministra explicó que la mortalidad neonatal puede estar relacionada con diferentes factores, por lo que consideró necesario analizar todo el proceso de atención.
Entre los aspectos mencionados estuvo el seguimiento prenatal de las mujeres embarazadas, especialmente cuando existen factores de riesgo como prematuridad y bajo peso al nacer.
Guzmán Marcelino planteó además interrogantes sobre la disponibilidad de medicamentos, equipos y herramientas necesarias para atender complicaciones durante el embarazo y el parto.
A su juicio, fortalecer la atención desde el primer nivel puede contribuir a identificar riesgos antes de que la paciente llegue al momento del parto.



