Santo Domingo,- Como si se tratara de una serie de conciertos que se tocan en la ciudad capital, por segunda noche consecutiva se volvió a escuchar la entonación, solo que el instrumento musicar el caldero no para deleitar los oídos y el corazón, sino que se trata de la manera de los capitaleños protestar contra la reforma fiscal, la ley mordaza y la brutalidad policial.
Desde las 8:00 de la noche y hasta pasadas las 9:00, residentes de sectores como Bella Vista, Renacimiento y comunidades de Santo Domingo Norte hicieron sonar ollas y sartenes desde balcones, ventanas y frentes de sus viviendas, en respuesta a una convocatoria difundida por grupos sociales, influencers y medios digitales alternativos.
Entre quienes han impulsado las protestas figuran la rapera Melymel y el movimiento Somos Pueblo, que han llamado a mantener los cacerolazos de forma pacífica hasta que sean retiradas las iniciativas que cuestionan y se atiendan otros reclamos ciudadanos.
A esto se suma el descontento provocado por el anuncio de nuevas medidas tributarias, la muerte del joven Darlyn Emmanuel Mercado durante un incidente con un agente policial en Herrera, el alto costo de los combustibles y el incremento del costo de la vida.
En Santo Domingo Norte, el cacerolazo coincidió con prolongados apagones que afectaron numerosos sectores durante la noche, situación que incrementó el malestar de residentes y provocó que la protesta se escuchara con mayor intensidad.
Los cacerolazos, una modalidad de protesta ciudadana utilizada en distintos países de América Latina, han resurgido en República Dominicana como una forma de expresar descontento social sin necesidad de concentraciones masivas.
En las últimas 48 horas, videos difundidos en redes sociales muestran manifestaciones similares en diferentes puntos del Gran Santo Domingo, con reclamos relacionados con el costo de la vida, las interrupciones del servicio eléctrico y otras medidas oficiales.
Hasta el momento, las autoridades no se han pronunciado sobre estas manifestaciones ciudadanas.

