SÃO PAULO.– El Partido de los Trabajadores (PT) proclamará este domingo al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, como su candidato para las elecciones presidenciales de octubre, en las que buscará un histórico cuarto mandato no consecutivo con el respaldo de la mayoría de las encuestas.
A sus 80 años, Lula volverá a encabezar la boleta presidencial con el objetivo de extender su Gobierno hasta 2030, acompañado nuevamente por el vicepresidente Geraldo Alckmin como candidato a la vicepresidencia.
De lograr la reelección, el líder progresista fortalecería su legado político y podría convertirse en el último presidente brasileño en ejercer dos mandatos consecutivos, si prospera la propuesta legislativa que elimina la reelección presidencial.
La candidatura de Lula reafirma el liderazgo del PT y consolida al mandatario como la principal figura del progresismo en América Latina. Durante su gestión, ha desempeñado un papel activo en la mediación de conflictos regionales y en el fortalecimiento de la integración latinoamericana.
No obstante, también ha sido blanco de fuertes críticas por parte de líderes conservadores, entre ellos el presidente argentino, Javier Milei, quien recientemente lo calificó de «ladrón» durante un acto político encabezado por Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
Las declaraciones provocaron una respuesta diplomática del Gobierno brasileño, que llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires y convocó al representante argentino en Brasilia.
Economía será eje de la campaña electoral
En el plano interno, Lula llega a la campaña con indicadores positivos en materia de empleo y reducción de la pobreza, aunque enfrenta crecientes cuestionamientos por el deterioro de las finanzas públicas.
Brasil mantiene una tasa de interés anual del 14.25 %, mientras que el crecimiento económico se desaceleró del 3.4 % en 2024 al 2.3 % en 2025. Para este año electoral, las proyecciones apuntan a una expansión cercana al 2 %.
Además, el déficit fiscal, cercano al 10 % del producto interno bruto (PIB), y una deuda pública equivalente al 82 % del PIB representan algunos de los principales desafíos para la continuidad de su proyecto político.
Oposición llega dividida a las elecciones
Mientras el oficialismo exhibe unidad, la oposición enfrenta una profunda fragmentación tras la inhabilitación y condena del expresidente Jair Bolsonaro, quien cumple prisión domiciliaria luego de ser sentenciado a 27 años de cárcel por su participación en el intento de golpe de Estado tras las elecciones de 2022.
Flávio Bolsonaro ha intentado consolidar un bloque opositor, pero el sector conservador continúa dividido entre el bolsonarismo, la derecha tradicional y los movimientos antisistema.
A pesar de esas diferencias, los distintos sectores opositores coinciden en un objetivo común: impedir la reelección de Lula y poner fin a más de cuatro décadas de influencia política del Partido de los Trabajadores, fundado por el mandatario en 1980.
Elecciones definirán el rumbo político de Brasil
Los comicios presidenciales del próximo 4 de octubre serán determinantes para el futuro político y económico de Brasil. Lula buscará consolidar su proyecto de gobierno, mientras la oposición intentará capitalizar el descontento por la situación fiscal y los desafíos en materia de seguridad para recuperar el poder.

