Roma. (EFE)- La ciudad italiana de Milán (norte) ha vuelto a vivir este domingo una tarde de choques violentos a raíz de una concentración espontánea de cientos de jóvenes que ha derivado en disturbios y enfrentamientos con la policía, que ha respondido en varios momentos con cargas, gases lacrimógenos y cañones de agua.
La tensión comenzó poco antes de las cinco de la tarde cuando cientos de jóvenes se congregaron en los alrededores de la plaza del Duomo, donde se había dispuesto un fuerte dispositivo policial para prevenir tensiones tras los incidentes violentos del pasado sábado, informan medios locales.
Poco después, comenzaron una serie de disturbios, como saqueos a un supermercado, barricadas, volcado de contenedores, rotura de lunas, destrozos en mobiliario urbano y ataques a la policía que realizó cargas contra grupos violentos, algunos de cuyos miembros estaban encapuchados y vestidos de negro.
Las fuerzas de seguridad desplegaron una unidad de antidisturbios en la zona, donde se vivió una situación de «guerra de guerrillas», según describen varios medios.
Al menos 60 personas han sido detenidas en los disturbios de esta tarde en Milán, donde la situación parecía normalizada a última hora de la tarde.
La primera ministra, Giorgia Meloni, ha convocado una reunión mañana con el fin de abordar cuestiones de orden público, a raíz de los enfrentamientos de este fin de semana.
Ayer sábado Milán y también las ciudades de Turín y Bolonia vivieron una jornada de choques violentos y tensión en protestas convocadas contra la carestía de la vida y bajos salarios, entre otros reclamos.
La Confederación General Italiana del Trabajo (CGIL), el principal y más antiguo sindicato del país, ha anunciado la convocatoria de una huelga general para el 20 de noviembre.



