SANTO DOMINGO.- El Obispo de la Diócesis de la Altagracia, monseñor Jesús Castro Marte, advirtió que la muerte de la joven LicairisYaribel Diaz Valenzuela a manos de un coronel del Ejército de República Dominicana, podría replicarse y convertirse en epidemia por efecto dominó, sino se adoptan las medidas condignas como sociedad y como Estado.
El prelado indica que de ahí que, resulta impostergable que los facultativos de la salud mental realicen evaluaciones psicológicas para detectar y diagnosticar posibles indicios conductuales que puedan mapear desórdenes o actitudes disociativas que desencadenen en homicidios y suicidios. Nos consta que en los cuarteles y academias de las diferentes fuerzas incluyendo la policial, se hacen evaluaciones de rigor a los aspirantes a miembros.
“Urge sin embargo, hacer entrevistas con pruebas psicológicas, cuestionarios sobre el estado de ánimo, evaluaciones cognitivas de memoria y razonamiento para saber si es dable adjudicar un arma de fuego a una persona que no tenga la condición mental para portarla; sin importar que sea oficial o suboficial”, sostuvo Castro Marte.
Dijo que si a esta precondición mental de algunos militares y policías se combina su alta exigencia de valores, disciplina, lealtad, sentido del deber, con un alto riesgo de problemas de salud mental, incluyendo TEPT, depresión, ansiedad y abuso de sustancias, derivados del estrés que provoca su oficio.
“Si bien, una parte significativa enfrenta desafíos psicológicos crónicos que requieren atención, otros están bajo la presión social y familiar de su cargo, que podrían desencadenar en hechos trágicos y luctuosos, como el más reciente que hoy lacera a toda la sociedad dominicana”, manifestó.
Castro Marte manifestó mujer dominicana está desarrollándose cada día más en todos los ámbitos y su empoderamiento social no puede ser visto como amenaza por sus congéneres masculinos.
“Todos provenimos de un vientre materno y por tanto, debemos y tenemos que honrar, proteger y respetar la vida de ese ser sublime llamado mujer”, recordó el Obispo de la Diócesis de la Altagracia!
El pasado domingo, el teniente coronel Samuel Elías Céspedes Valdez, ERD, de 43 años, mató de un balazo en la nuca a Licairis Yalibes Díaz Valenzuela, de 25 años,mientras compartía en un bar del sector Mirador del Sur, en el Distrito Nacional.
Su abogado alega que fue un accidente.

