Inicio Blog Página 785

Rockies despiden al manager Bud Black luego de la derrota ante Padres

0

DENVER (AP).-Los Rockies de Colorado despidieron a Bud Black, el manager más exitoso en la historia de la franquicia, después de un inicio de 7-33, uno de los peores en la historia de las Grandes Ligas.

Colorado promovió al coach de tercera base Warren Schaeffer como manager interino, anunció el equipo el domingo después de una victoria de 9-3 sobre San Diego.

Ese triunfo no fue suficiente para salvar el trabajo de Black después de que los Rockies perdieran 21-0 contra los Padres el sábado. También despidieron al coach de banca Mike Redmond. El coach de bateo Clint Hurdle asumirá como coach de banca interino.

Los Rockies emitieron un comunicado tras la decisión.

«Nuestro rendimiento en lo que va de temporada, especialmente después de las dos últimas temporadas, ha sido inaceptable. Nuestros aficionados merecen algo mejor, y somos capaces de hacerlo mejor», declaró el director ejecutivo de los Rockies, Dick Monfort.

Si bien todos compartimos la responsabilidad del desarrollo de esta temporada, estos cambios son necesarios. Aprovecharemos lo que resta de 2025 para mejorar en lo que podamos en el campo y evaluar todas las áreas de nuestra operación para poder dar el salto definitivo hacia el siguiente capítulo del béisbol de los Rockies.

Blanco poncha a 11 en ocho entradas y Astros blanquean a Rojos

0

HOUSTON AP.-El dominicano Ronel Blanco ponchó a 11 bateadores, la mayor cantidad en su carrera, en ocho entradas y Shawn Dubin completó el juego de dos hits para llevar el domingo a los Astros de Houston a una victoria de 6-0 sobre los Rojos de Cincinnati.

El dominicano Yainer Díaz conectó un jonrón de tres carreras en el tercer inning para darle a Houston una ventaja temprana y Christian Walker añadió dos hits y tres carreras impulsadas para ayudar a los Astros a llevarse la serie 2-1.

Fue la segunda apertura más larga en la carrera de Blanco y la más larga desde que lanzó un juego sin hits en su debut de temporada el año pasado en una victoria de 10-0 sobre los Azulejos el uno de abril.

Blanco (3-3) retiró a los primeros nueve bateadores, con seis ponches, antes de dar un boleto a TJ Friedl para comenzar el cuarto inning.

Fue una actuación muy necesaria para un equipo que utilizó a seis relevistas en una derrota de 13-9 el sábado por la noche después de que el abridor Lance McCullers Jr. permitiera siete carreras y fuera retirado tras conseguir solo un out.

Petty permitió seis hits y cuatro carreras con seis boletos en poco más de tres entradas en su segunda apertura en las Grandes Ligas.

Los latinos

Por los Astros:

  • El mexicano Isaac Paredes de 3-1 con una anotada.
  • El dominicano Jeremy Peña de 4-1 con una anotada.

OKC saca carácter para igualar la serie ante los Nuggets

0

ESTADOS UNIDOS (NBAMANICAS.com).-Los Thunder están vivos. Después de dos tropiezos en finales apretados y de verse contra las cuerdas, OKC ha demostrado que sí tiene el instinto de supervivencia que no le había hecho falta para dominar de octubre a abril pero que es imprescindible cuando llega el mes de mayo, llevándose por 87-92 un trabado Game 4 que podía haberles dejado al borde de la eliminación. Pero no ha sido el caso. Porque, por mucho que algunos se empeñen en dudar, este equipo tiene todavía bastantes cosas que decir.

Duro de mirar

Se puede intuir por el marcador, pero no fue ni mucho menos un partido vistoso desde el punto de vista de la anotación. El Ball Arena fue testigo de un regreso a la NBA de bajos marcadores y encuentros trabados, un contexto que fue fiel reflejo de lo que había en juego. A ratos pesaron el cansancio y los nervios, pero nunca faltó el esfuerzo. Lo cual, sin embargo, trajo consigo tramos de baloncesto poco atractivo.

Prohibido anotar

Y es que el choque comenzó como si de una especie de huelga anti anotación se tratase. Ambos equipos habrían sido incapaces de colar una canica por un hula hoop en unos minutos de un desacierto impropio del nivel del encuentro, desacierto que se mantendría durante prácticamente toda la primera mitad.

8-16 fue el marcador de un primer cuarto en el que esa falta de puntería alcanzó su cénit, y 8/44 fue el dato de acierto en tiros de campo combinado entre ambos equipos transcurridos los primeros 12 minutos. Y aunque exista la tentación hablar de buenas defensas para explicar estos datos, lo cierto es que fueron más bien los ataques los que se sabotearon a sí mismos.

Los Thunder, seguramente queriendo evitar los problemas que tuvieron en el Game 3, trataron de acelerar el ritmo y buscar canastas antes de que Denver pudiese establecer su defensa, lo cual les llevó a algunas buenas acciones rápidas pero también a bastantes tiros precipitados. Cinco triples intentados por Lu Dort en un cuarto difícilmente son la receta para un ataque explosivo, y desde luego no lo fueron en un inicio muy mejorable.

Los Nuggets, por su parte, habrían cambiado la película de haber tenido un acierto al menos mediocre desde las esquinas. OKC decidió vivir con los triples abiertos de Westbrook, Watson y un Michael Porter Jr. lesionado, y la decisión se probó como acertada. Los tiros estaban liberados, las opciones eran buenas, pero el resultado siempre era una nueva abolladura en el aro.

La cosa empezó a animarse en el segundo cuarto, con los de Adelman jugando con algo más de agresividad para forzar al menos viajes al tiro libre y los visitantes recibiendo un pequeño impulso de la mano de Caruso poco antes del descanso. Pero era evidente que ninguno de los dos equipos estaba cómodo sobre la pista. Las cosas tenían que cambiar en la segunda mitad. La cuestión es, ¿lo hicieron?

Prueba de fuego superada

Lo hicieron. Primero en Denver, que anotó en cinco minutos más triples que en toda la primera parte, firmó un parcial de 17-10 de salida y tomó la delantera por primera vez en toda la noche. Daigneault tuvo que pedir tiempo muerto porque había interpretado ese arranque como lo que era: una declaración de guerra.

Pero luego en OKC, que, cuando todo pintaba muy cuesta arriba, sacó a relucir el carácter que le llevaba faltando desde el inicio de la serie. Ese que necesitan los equipos que quieren ser campeones y cuya ausencia estaba haciendo que muchos empezaran a dudar de ellos como un equipo capaz de trasladar su dominio de liga regular a playoffs. Pero cuando estaba en riesgo un 3-1 que podría haber sido definitivo, apareció.

Su ataque empezó a tener una mayor intención, colocando mejores bloqueos, siendo más agresivo contra la zona y empezando a generar mejores tiros. Y metiéndolos por fin. Eso empezó a generar dudas en los Nuggets, que de repente no tenían tan claro si cerrarse o si no y los espacios empezaron a aparecer. Y con ellos una regularidad anotadora que los Thunder llevaban sin ver desde el Game 2.

Pero fue su defensa (ayudada por el desacierto de los Nuggets en el tiro libre) lo que les ayudó a conservar la ventaja lograda. Los nervios de los últimos minutos devolvieron a los visitantes el desacierto inicial, pero su agresividad atrás durante todo el último cuarto había sacado a Denver del encuentro y ya no había forma de volver. Con un Caruso imperial como líder pero con todos exprimiéndose, volvieron a dar problemas a Jokic para sumar y arañaron un triunfo que no vale una serie pero sí puede decidirla.

Con todo, el choque da la sensación de oportunidad desperdiciada para los de Adelman, que amenazaron con romperlo en el tercer cuarto pero acabaron sucumbiendo ante la garra de OKC. Y, lo más preocupante, dando la sensación de ser un equipo físicamente agotado tras pasar una eliminatoria y media jugando con una rotación de 6/7 hombres.

¿Es cosa de haber jugado el cuarto partido solo 36 horas después del tercero? ¿O se repetirá la cosa en el quinto?

Jugadores destacados

Estos fueron los hombres que comandaron a OKC al triunfo.

Shai Gilgeous-Alexander

No estuvo demasiado acertado, pero teniendo en cuenta que esa fue la tónica general de todo el mundo, al menos estuvo insistente y más agresivo que en el Game 3. Así, al menos cerró al zona de Denver sobre sí para abrir espacios al resto, forzó tiros libres, y en general ayudó a que la ofensiva de OKC fluyera algo mejor.

Alex Caruso

Su impacto defensivo volvió a ser inconmensurable. Se movió como pez en el agua en un partido trabado, de mucha disputa y en el que cada balón suelto valía un mundo. Vino para partidos como este.

Cason Wallace

También incansable en defensa, pero con el añadido de sus triples sirvieron de desatascador en una segunda mitad en la que a OKC le estaba costando horrores meter mano a la zona local. Su 3/3 desde el perímetro ayudó a cambiar la tónica y fue decisivo en el triunfo.

Los Pacers machacan a unos Cavaliers al borde del abismo

0

INDIANAPOLIS (EFE).-Los Indiana Pacers humillaron el domingo por 129-109 a los Cleveland Cavaliers, líderes del Este, que quedan al borde del abismo con un 3-1 en contra en su serie de semifinales de conferencia.

Los Pacers iban 41 arriba al descanso, un auténtico baño que se plasmaba en un 80-39 en el marcador.

Las malas noticias se acumularon al descanso para unos Cavaliers gafados, que perdieron a su estrella, Donovan Mitchell por una lesión en el tobillo sufrida mientras salía a calentar.

Pascal Siakam anotó 21 puntos para los PacersMyles Turner aportó 20, los mismos que Obi Toppin. Tyrese Haliburton, que había tenido un último partido funesto, anotó 11 puntos con 5 rebotes y 5 asistencias.

Para ClevelandDarius Garland, en su segundo partido tras volver de la lesión en el pie, anotó 21 puntos. Isaac Okoro hizo 13 y Donovan Mitchell 12.

Cleveland enfrenta ahora una misión casi imposible. Remontar un 3-1 en un ‘playoff’ es una hazaña que solo se ha logrado en 13 ocasiones de 293 en la historia de la NBA.

De esas 13, solo una fue en unas finales: los propios Cavaliers, que en 2016, con LeBron James al mando, le arrebataron el anillo a los Golden State Warriors de Stephen Curry.

Se puede liquidar el martes

El quinto partido de la serie se jugará el martes en Cleveland. Si fuese necesario, el sexto sería el jueves en Indianápolis.

Los ‘Cavs’ habían ganado el duelo anterior en Indiana tras caer en los dos primeros en Cleveland, una victoria que dio aire a uno de los favoritos al anillo después de terminar como el mejor equipo del Este en la temporada regular.

Descalabro en 24 minutos

El primer cuarto supuso toda una declaración de intenciones de los Pacers, que dejaron claro que no permitirían que se les escapara otro partido en su cancha, el Gainbridge Fieldhouse de Indianápolis.

No se desviaron de su objetivo ni con la temprana expulsión de Bennedict Mathurin, que propinó un puñetazo en las costillas sin venir a tono a De’Andre Hunter, con quien ya había tenido otros momentos tensos en la serie.

Al final del cuarto, el resultado ya era un contundente 38-23.

Los Pacers arrancaron el segundo cuarto con un parcial de 10-0 y lo terminaron con otro de 19-2, un dominio absoluto para un equipo que fue una roca en defensa y que solo cedió 16 puntos en 12 minutos.

Al final del primer tiempo, los Cavaliers solo habían anotado 8 tiros de campo en 32 intentos (25 % de acierto) y perdían la estadística de asistencias 3 a 25, la de rebotes 18 a 30 y la de pérdidas 14 a 4.

Mientras tanto, los Pacers llevaban un 60 % en tiros de campo (30 de 50), incluido un 12 de 18 en triples (66,7 %).

Donovan Mitchell se lesionó en un tobillo cuando salía a calentar en el descanso y se perdió el segundo tiempo. Un auténtico jarro de agua fría para unos Cavaliers que han sufrido importantes bajas durante la serie.

Sin Mitchell y con una diferencia de 41 puntos, el segundo tiempo fue una auténtica fiesta en el pabellón y el banquillo de los Pacers, pero fue un puro trámite sobre la pista.

Los Pacers llegaron a ponerse con una máxima diferencia +44 en el tercer cuarto antes de levantar el pie del acelerador sentando a los titulares.

Rick Carlisle se permitió dar minutos incluso a James Johnson, un favorito de la afición y del vestuario, que se apuntó a la fiesta con una canasta.

Los Cavaliers dedicaron el segundo tiempo a maquillar el resultado con un 109-77 al final del tercer cuarto y con el 129-109 final. EFE