Berlín (EFE). El Parlamento alemán aprobó este viernes la reforma de la sanidad pública propuesta por la coalición de conservadores y socialdemócratas para hacerla sostenible y que prevé, con diversos recortes y medidas de ahorro en diversos ámbitos, un ahorro de 18.800 millones de euros.
Entre las medidas que incluye la ley, aprobada tanto por la Cámara Baja como por la Alta, figura el encarecimiento del copago para medicamentos prescritos, la supresión de la cobertura gratuita para familiares, salvo excepciones como niños menores de doce años o con discapacidad, personas en edad de jubilación o dependientes, y la suspensión de la cobertura para prestaciones homeopáticas.
Las prótesis dentales pasarán a reembolsarse solo a la mitad; los chequeos preventivos para detectar el cáncer de piel se mantendrán únicamente para la población considerada «de riesgo», y en determinadas intervenciones quirúrgicas será obligatoria una segunda opinión.
Además, el límite máximo de cotización, hasta ahora establecido en ingresos brutos mensuales de 5.812,50 euros, aumentará en 300 euros con la reforma.
Así, se limitarán las partidas con que se financia a los médicos adscritos a la red de la sanidad pública, que, por ejemplo, recibirán menos dinero por determinados tratamientos, y las farmacias deberán ofrecer, en medicamentos con receta, el preparado de menor coste.

