SANTO DOMINGO.-La Confederación Nacional de Unidad Sindical (CNUS) advirtió que las organizaciones empresariales tratan de ocultar sus verdaderos propósitos con la propuesta de reforma laboral que introdujeron.
Rafael -Pepe- Abreul, presidente de CNUS, dijo que mediante un comunicado que la ropuesta de la reforma no partió del movimiento sindical, sinoprecisamente, de los empleadores.
A continuación el comunicado de la CNUS:
RESPUESTA AL COMUNICADO EMITIDO EL 20 DE MAYO DEL 2026, POR 79 ORGANIZACIONES EMPRESARIALES ENCABEZADAS POR EL CONSEJO NACIONAL DE LA EMPRESA PRIVADA (CONEP)
Informamos a todos los trabajadores formales e informales que los empresarios
intentan confundir a la opinión pública nacional con la emisión de un comunicado
donde rechazan la reforma laboral aprobada por la Cámara de Diputados.
En el referido comunicado, publicado el 20 de mayo del 2026, las organizaciones
firmantes, encabezadas por El Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP),
tratan de ocultar sus verdaderos propósitos con la propuesta de reforma laboral
que introdujeron.
Primero: Debemos recordar que, contrario a lo que ocurre tradicionalmente, la
propuesta de la reforma no partió del movimiento sindical. Provino,
precisamente, de los empleadores.
Segundo: Siempre utilizaron elegantes palabras como reformar, modernizar,
readecuar e incluyeron una serie de artículos contenidos en el código vigente
como la flexibilizacion laboral, los temas procesales y administrativos para ocultar
su verdadero propósito: disminuir los costos laborales.
Tercero: En el diálogo tripartito, llegaron al extremo presentar un estudio donde,
según sus expresiones, “la cesantia no tiene razón de ser, debido a que, los
trabajadores actuales tienen una durabilidad promedio de 5 años en los puestos
de trabajo. En virtud de esto, no debíamos aferrarnos a la acumulación del
tiempo, que era habitual en los trabajadores más antiguos”.
Cuarto: No quedaron conformes con esta afirmación. Luego emitieron otra
falacia:
“el problema es con aquellos que permanecen por largos periodos en las
empresas, y, por tanto, esa durabilidad hace que el costo de su despido se eleve y
resulte una carga muy onerosa para la empresa”. Ante este argumento tan
superficial es necesario preguntar ¿los empresarios estudian lo que cuesta un
trabajador que, con seriedad y responsabilidad acumula mérito de antigüedad?
Además, ¿han calculado los aportes que algunos trabajadores hacen a sus
empresas durante toda su vida laboral de más de 30 años?
Quinto: Digan la verdad: ustedes quieren una reforma que desvertebre y
desarticule la cesantía. La economía de este país ha sobrevivido a pesar de la
evasión fiscal, la elusión de los pagos correspondientes, las exenciones y
exoneraciones. Aun teniendo vigente la cesantía, este país solo ha sufrido dos
grandes crisis económicas: la primera en el año 2003 con la quiebra bancaria, y la
segunda en el 2020 con la pandemia del COVID. Fuera de esos periodos y pese al
panorama sombrío de la economía actual, el país ha mantenido tasas de
crecimiento superiores al 5%. Incluso diferentes gobiernos y ustedes como
empresarios resaltan lo atractivo de la nación para la inversión extranjera.
Para concluir, vamos presentar lo que ustedes en realidad se proponen con la
reforma laboral:
– Que el trabajador dominicano tenga como mérito de antigüedad un techo
de solo seis (6) años independientemente del tiempo que labore en la
empresa.
– Para imponer el llamado doble techo, proponen que el cálculo de las
prestaciones laborales se realice tomando como referencia hasta 10
salarios mínimos del sector al que pertenezca el trabajador. Esto significa
que, si un empleado del sector zona franca, turismo u otro devenga un
salario mensual de RD$150,000 por su capacidad técnica y experiencia, al
momento de su desvinculación sus prestaciones no serían calculadas sobre
su salario real, sino sobre el salario mínimo de su sector. Por ejemplo, si el
salario mínimo de ese sector es de RD$23,000,00 el cálculo se haría con
base en ese monto, muy por debajo de lo que realmente percibe el
trabajador.
– Además, proponen que las prestaciones se paguen en base al promedio
resultante de los salarios que el trabajador ha devengado durante todo el
proceso de su vida laboral, en lugar de que el cálculo se haga sobre la base
del último salario recibido como sucede en la actualidad.
– En la mesa de negociaciones ustedes afirmaban que “esas propuestas son
para los trabajadores del futuro, no toca a los actuales”. En respuesta,
afirmamos que la generación actual que está al frente del sindicalismo no
va a permitir ese regresionismo en perjuicio de los trabajadores del futuro.
En consecuencia, solicitamos a los congresistas la aprobación de la reforma
laboral en segunda lectura en la Cámara de Diputados y que se haga el tránsito en
el Senado donde esperamos que no sufra ninguna alteración regresiva. Repetimos
por enésima vez que, si los grupos empresariales no la quieren así, deben retirar
la reforma laboral del Congreso. Nosotros aplaudiremos a los congresistas
dominicanos porque habrán hecho una gran labor por la cual los trabajadores les
estarán eternamente agradecidos.
Rafael-pepe-Abreu
Presidente
Confederación Nacional de Unidad Sindical

