MOSCU (RT ACTUALIDAD).-Venezuela debe tener el derecho de decidir su destino sin cualquier intervención desde el exterior, declaró este sábado el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia al comentar el ataque de EE.UU. contra el país bolivariano.
«Se debe garantizar a Venezuela el derecho a decidir su propio destino sin ninguna intervención destructiva, y mucho menos militar desde el exterior», reza el comunicado del ministerio. Destacó también que «América Latina debe seguir siendo una zona de paz, tal y como se proclamó en 2014».
La Cancillería rusa denunció que se trata de «un acto de agresión armada contra Venezuela» perpetrado por Estados Unidos.
Además, el organismo diplomático indicó que las «excusas» esgrimidas para justificar los ataques contra el país latinoamericano son «insostenibles». «La animadversión ideológica ha prevalecido sobre el pragmatismo empresarial y la voluntad de construir relaciones de confianza y previsibilidad», denunció la cartera.
En este contexto, el Ministerio de Exteriores ruso hizo hincapié que lo más importante es evitar una mayor escalada y buscar una salida diplomática a la situación. Añadió que Rusia parte de la base de que «todos los socios que puedan tener reclamaciones entre sí deben buscar formas de resolver los problemas a través del diálogo» y aseguró que Moscú está dispuesta a apoyar a las partes del conflicto en este proceso.
«Reiteramos nuestra solidaridad con el pueblo venezolano y nuestro apoyo al rumbo de su liderazgo bolivariano, orientado a la defensa de los intereses nacionales y la soberanía del país», reza el comunicado oficial.
En la madrugada de este sábado se escucharon detonaciones en varios puntos de la capital venezolana. Reportes en redes sociales también indicaron el sobrevuelo de helicópteros.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, confirmó el ataque, en el curso del cual, señaló, se capturó a Maduro y a su esposa, Cilia Flores, que fueron trasladados «fuera del país».
«Gravísima agresión militar»
El Gobierno venezolano se pronunció este sábado luego del primer ataque aéreo perpetrado por EE.UU. contra la ciudad de Caracas «y los estados Miranda, Aragua y La Guaira», tildado como una «gravísima agresión militar».
«Este acto constituye una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, especialmente de sus artículos 1 y 2, que consagran el respeto a la soberanía, la igualdad jurídica de los Estados y la prohibición del uso de la fuerza. Tal agresión amenaza la paz y estabilidad internacional, concretamente de América Latina y el Caribe, y pone en grave riesgo la vida de millones de personas», indica un comunicado oficial.
En el comunicado, Caracas advirtió que el objetivo de los ataques «no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la Nación».
Pese a las presiones, Venezuela advirtió a EE.UU.: «No lo lograrán. Tras más de doscientos años de independencia, el pueblo y su Gobierno legítimo se mantienen firmes en defensa de la soberanía y del derecho inalienable de decidir su destino. El intento de imponer una guerra colonial para destruir la forma republicana de gobierno y forzar un ‘cambio de régimen’, en alianza con la oligarquía fascista fracasará como todos los intentos anteriores».

