Fue uno de los culebrones del fin de temporada 2025-26. Sin renovar durante el año y tras meses duros que se cerraron con una eliminación en el play-in, Steve Kerr, entrenador de los Warriors, mantuvo durante semanas en el aire su continuidad (o no) en el equipo. Pues bien, ahora admite que cuando se reunió con los dirigentes llegó convencido de que se iba.
«Había decidido irme cuando faltaba una o dos semanas para terminar la temporada regular. Simplemente pensé: ‘Ya es hora’. Lo sentía así. No le dije nada a nadie, pero pensé: ‘Sí, hasta aquí llegué’. Simplemente lo sentía de esa manera», comenta durante su participación en el Tom Tolbert Show.
Pese a tal determinación, Kerr confiesa que las tres reuniones con el propietario Joe Lacob, el vicepresidente ejecutivo Kirk Lacob y el general manager Mike Dunleavy Jr. fueron clave para que cambiara de opinión. Acabó firmando por dos años.
«Cuando terminó la temporada todos sentimos que nos debíamos a nosotros mismos tomarnos un par de semanas, dejar que las emociones se calmaran, analizar la situación y ver en qué punto estábamos nosotros y el equipo. Me alegra haberlo hecho… y creo que llegamos a una muy buena conclusión y a un acuerdo: debíamos continuar», explica.
Steve Kerr, convencido de dar guerra
El entrenador de los californianos explica que se alegra mucho de seguir al frente del vestuario, avisando además de que le gusta especialmente ver cómo los analistas les auguran una campaña realmente mala.
«Todo el mundo nos descarta, y me parece bien… Que digan lo que quieran. Confío plenamente en que podemos tener una gran temporada. Nuestro cuerpo técnico se ha estado preparando todo el verano y los jugadores jóvenes han estado trabajando en el gimnasio a diario. Así que es emocionante estar de vuelta», sentencia.



