Santo Domingo. – El presidente Luis Abinader emitió el Decreto 675-26, que establece una vigencia uniforme de cuatro años para las licencias de conducir y elimina la edad como criterio único para reducir, limitar o negar su duración.
La disposición responde a una sentencia del Tribunal Constitucional (TC) que consideró discriminatoria la reducción de vigencia basada exclusivamente en la edad.
Las licencias tendrán una vigencia de cuatro años.
La edad por sí sola no podrá utilizarse para reducir o negar su vigencia.
Hasta ahora, el reglamento establecía períodos más cortos para determinados grupos de edad.
En 2019 se dispuso que, a partir de los 65 años, las licencias debían renovarse cada dos años, mientras que en mayo de 2026 ese límite fue elevado a los 75 años.
El nuevo decreto modifica ese criterio y dispone que las licencias y autorizaciones para conducir tendrán una duración de cuatro años y vencerán el día del cumpleaños de su titular, conforme a la Ley 63-17 sobre Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial.
La normativa establece de manera expresa que “en ningún caso la edad, por sí sola, podrá ser utilizada como criterio único para limitar, reducir o denegar la vigencia de la licencia o autorización para conducir”.
La decisión se produce luego de que el Tribunal Constitucional, mediante la sentencia TC/0904/26, declarara no conforme con la Constitución la distinción basada únicamente en la edad para reducir la vigencia de las licencias.
A partir de la modificación, la aptitud de una persona para conducir deberá determinarse mediante evaluaciones físicas, teóricas y prácticas, sin discriminación por edad y bajo las facultades del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant).
Intrant evaluará aptitud para conducir
El decreto también mantiene la posibilidad de suspender una licencia antes de su vencimiento, cuando se compruebe que el conductor dejó de cumplir con los requisitos establecidos por la ley o cuando exista una certificación médica que determine una imposibilidad permanente, física o mental, para conducir.



