Ciudad de Panamá (EFE).- Las esclusas neopanamax, la ampliación del Canal de Panamá en servicio desde junio de 2016, operan desde este viernes con un calado reducido de 49.5 pies o 15.09 metros, como medida preventiva ante un fenómeno de El Niño fuerte este año, que puede extenderse hasta 2027.
El calado es la parte sumergida del barco y el Canal de Panamá, el único de agua dulce del mundo y que une el Atlántico con el Pacífico, ofrece uno máximo de 50 pies (15,24 metros).
La administración de la vía, por la que pasa entre el 3 % y el 5 % del comercio mundial, indicó que este ajuste estacional de calado no implica modificaciones en el número de tránsitos diarios y que su impacto se reduce a menos del 1.7 % de los buques neopanamax que lo transitan.
La consecuencia directa de reducir el calado es que el barco debe cruzar con menos carga, lo que puede suponer cambios logísticos para los clientes e impactar las cuentas del Canal, que cobra en relación al tonelaje.
Esta reducción de calado se decidió en función de los niveles actuales y proyectados para las próximas semanas del lago artificial de Gatún (1913), que, junto con el Alhajuela (1935), surten a la vía y a más de la mitad de los poco más de 4 millones de habitantes de Panamá.

