Santo Domingo.- La doctora Lilliam Fondeur abordó la “otra cara de la menopausia” y explicó el llamado síndrome genitourinario, una condición poco comentada que afecta a muchas mujeres tras la disminución natural de los estrógenos.
Cambios hormonales y efectos en los tejidos
La especialista señaló que este proceso es totalmente normal y fisiológico con el paso del tiempo, pero tiene efectos importantes en la salud íntima femenina.
“Con la pérdida de estrógeno, la vagina y la uretra se quedan sin esa capa nutritiva e hidratante que las protege”, explicó la doctora.

Fragilidad del tejido y molestias asociadas
Según detalló, esta disminución hormonal provoca que los tejidos se vuelvan más finos, frágiles y menos elásticos, lo que aumenta la vulnerabilidad a infecciones y molestias.
Relación con infecciones urinarias
La doctora Fondeur indicó que esta condición puede causar que los tejidos se dañen con facilidad, incluso por el uso de papel sanitario o durante relaciones sexuales, que pueden volverse dolorosas.
Además, advirtió que este cuadro está relacionado con infecciones urinarias a repetición, especialmente en mujeres mayores de 60 años, donde incluso pueden aparecer bacterias resistentes como Escherichia coli.
Opciones de tratamiento
La especialista destacó que existen diferentes opciones de tratamiento para mejorar los síntomas:
- Consumo de abundante líquido
- Uso de lubricantes en casos de actividad sexual
- Aplicación de ácido hialurónico, que ayuda a retener la hidratación en la mucosa vaginal
- En algunos casos, terapia hormonal, previa evaluación médica
La doctora explicó que este último tratamiento está autorizado en mujeres de hasta 60 años o en aquellas con menos de 10 años desde el inicio de la menopausia, siempre bajo indicación médica.
Importancia de no normalizar el sufrimiento
Fondeur insistió en la importancia de buscar atención médica y no normalizar el malestar.
“Hay tratamiento para todo. Está prohibido sufrir en silencio”, afirmó.
Una etapa que puede vivirse con bienestar
La especialista comparó estos cambios con otros procesos naturales del envejecimiento, como la resequedad de la piel o el afinamiento del cabello, y subrayó que el objetivo es que las mujeres puedan vivir esta etapa de manera plena y saludable.

