Por José Cáceres
SANTO DOMINGO.— La economista Mercedes Carrasco tuvo duros juicios sobre el manejo de la política económica del Gobierno del Partido Revolucionario Moderno (PRM), al considerar que existe una diferencia entre el discurso oficial y la realidad que, según afirmó, está enfrentando la población en sus hogares, al tiempo que proclamó que las personas tienen que recurrir a sus tarjetas de créditos para completar cada mes la canasta familiar y advirtió que el gobierno podría volver a reformar el presupuesto de la nación por los subsidios a los combustibles, cuyos fondos ya se están agotando.
Sus tajantes declaraciones las ofreció al ser entrevistada por el periodista Héctor Herrera Cabral en el espacio “De Entero Crédito” que se transmite de lunes a viernes a las ocho de la noche por RNN, Canal 27.
Declaró que el gobierno abandonó el campo, las importaciones de arroz han inundado el mercado local proveniente de Centroamerica, Brasil, Vietnan, Uruguay y todo ese comportamiento los Estados Unidos tienen conocimiento. “El campo ha sido abandonado por completo, el presupuesto de Agricultura está por mitad de lo recibía y así no se puede avanzar”, insistió.
Asimismo, deploró que los altos niveles de endeudamiento estarían comprometiendo las finanzas públicas para el pago de los intereses y que estos ya están por encima de los ingresos fiscales y eso es muy grave para la economía dominicana. “En el 2020 los gastos corrientes a los de los ingresos y se ha hecho una norma predeterminada. “Estamos llegando a niveles de insostenibilidad de la deuda porque ya se llegado al 4% del PIB”, subrayó la economista.
Dijo que en los últimos años, el país ha encabezado la lista de las naciones con mayor nivel de inflación de la Región y eso lo ha recogido la FAO en sus informes. Afirmó que el encargado de Pro-Consumidor cada vez que habla de que el país tiene baja inflación, “lo que pasa es que vemos a un político, haciendo política”.
Manifestó que el tema del arroz, al país le “cogió la noche” porque en estos últimos años no se hizo nada conociéndose que el DRCAFTA tenía sus plazos y no se aumentó la producción. “El presupuesto del Ministerio de Agricultura cayó a la mitad de 26% a un 12% por ciento y así no se puede, además, eso evidencia de que en esta gestión el campo fue abandonado”, subrayó.
Opinó que las importaciones de arroz inundaron el mercado dominicano incrementándose en un 80% y el cereal llegó de países de Centroamérica, así como de Uruguay, Vietnan, Brasil, mientras que Estados Unidos tenía todos esos datos y fueron dejados fuera. Lamentó que más del 15% de los productores de arroz del país se verán seriamente afectados.
Carrasco sostuvo que mientras desde el Gobierno se ofrecen explicaciones que presentan una economía estable, los sectores de menores ingresos están sintiendo el impacto de los precios de los alimentos, los combustibles y otros bienes y servicios, situación que, a su juicio, está deteriorando progresivamente el poder adquisitivo de las familias.
“La inflación está golpeando duramente a los dominicanos, que tenían muchísimo tiempo que no la veían en dos dígitos”, añadió.
Aseguró que uno de los principales puntos de su cuestionamiento fue el comportamiento de la nómina pública, que casi se ha duplicado con relación al 2020, ya que hoy se encuentra sobre los 730 mil empleados
Combustibles y presión sobre las finanzas públicas
Carrasco puso especial atención en el manejo de los combustibles y cuestionó que las autoridades presenten como subsidios lo que, desde su perspectiva, representa fundamentalmente ingresos que el Estado deja de percibir para evitar que las alzas internacionales sean trasladadas completamente a los consumidores.
Vaticinó que, si las autoridades no encuentran una solución al problema, en octubre podrían verse obligadas a reformular nuevamente el Presupuesto General del Estado. De lo contrario, sostuvo, los precios de los combustibles continuarían aumentando cada viernes conforme se traslade al mercado local una mayor proporción del costo internacional.
El Gobierno, por su parte, ha defendido el mecanismo como una medida para proteger a los consumidores frente al aumento internacional de los combustibles.
“El Plan Anticrisis no llenó las expectativas”
La economista también dijo que los resultados del denominado Plan Anticrisis, no están llenando las expectativas al considerar que las recaudaciones obtenidas no han estado a la altura de lo que esperaban y se habla de que solo han recaudado un 65% de la iniciativa.
“Ese plan fue aprobado a la carrera por el Congreso, no se consensuó con ninguno de los sectores y hoy estamos cosechando esos errores”, aseguró Carrasco.
Su señalamiento se produce en un momento en que el Gobierno ha defendido las medidas anticrisis como mecanismos para preservar la estabilidad económica y proteger a los sectores más vulnerables frente al encarecimiento internacional de los combustibles.
Bajo gasto de capital
Otro de los aspectos señalados por la economista fue el reducido nivel de inversión pública. Afirmó que el gasto de capital de la actual administración, que situó en 2.4%, constituye uno de los niveles más bajos de las últimas décadas y lo calificó como el menor desde la época de la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo.
“Se perdió el potencial de crecimiento”
Narró además que República Dominicana ha perdido parte del potencial de crecimiento que exhibió durante buena parte de las últimas tres décadas.
Sostuvo que durante ese período la economía llegó a crecer a tasas superiores al 5% anual, mientras que en los últimos años el ritmo se ha reducido considerablemente.
Dijo que el Banco Central registra que el PIB dominicano creció 5.0% en 2024 y 2.1% en 2025. Para el primer año completo de la actual administración económica, el dato de 2025 representa una desaceleración significativa respecto al año precedente.
Carrasco definió el comportamiento actual como una economía “zigzagueante” y agregó que los sectores que tradicionalmente generan mayor cantidad de empleos son precisamente los que presentan mayores dificultades.
“Los sectores que generan más empleos son los que están más rezagados y por eso el comercio está como está en estos momentos. El crecimiento solo se está registrando en pocos sectores”, afirmó.
Los datos oficiales muestran, sin embargo, que durante enero-julio de 2026 el IMAE acumulaba un crecimiento de 4.5%, después de que la economía cerrara 2025 con una expansión de 2.1%.
Cuestiona programas sociales
La economista tuvo duras críticas a la forma en que se manejan los programas sociales y, particularmente, la información disponible sobre los beneficiarios.
Carrasco dijo que existe una contradicción entre las cifras de pobreza que se presentan públicamente y el número de tarjetas vinculadas al programa Supérate.
Según expuso, mientras se habla de alrededor de 600 mil personas en condición de pobreza, el programa ha manejado más de 1.6 millones de tarjetas, por lo que planteó interrogantes sobre la cantidad de beneficiarios, su identificación y la actualización de los registros.
Un documento del Banco Mundial confirma que alrededor de 1.6 millones de tarjetas magnéticas de Supérate fueron objeto de un proceso de sustitución por tarjetas con tecnología EMV, aunque esa cifra corresponde a tarjetas del programa y no debe interpretarse automáticamente como equivalente al número de personas pobres o beneficiarias.
Carrasco recordó que antes de 2020, según su versión, las informaciones correspondientes a los beneficiarios de la Tarjeta Solidaridad estaban disponibles a través de la Administradora de Subsidios Sociales (ADESS), incluyendo nombres, cédulas y direcciones, mientras que ahora, aseguró, esos datos no tienen el mismo nivel de disponibilidad pública.
“La inflación está castigando a los que menos ganan”
La economista, al responder preguntas de Héctor Herrera Cabral, concentró buena parte de su crítica en el impacto que tiene el costo de vida sobre las familias ubicadas en los primeros quintiles de ingresos.
Afirmó que para los trabajadores que perciben los salarios más bajos resulta cada vez más difícil cubrir el costo de la canasta básica familiar, que situó alrededor de RD$49,000 mensuales.
En ese contexto, advirtió sobre el creciente uso de las tarjetas de crédito para completar los gastos esenciales del hogar.
“El sueldo no les da y tienen que recurrir a la tarjeta”, afirmó Carrasco, al explicar que esta práctica termina creando un círculo de endeudamiento que puede profundizar el empobrecimiento de las familias.
Como ejemplo citó los gastos extraordinarios que enfrentaron los hogares durante el inicio del año escolar en agosto, particularmente por la compra de uniformes, útiles escolares y otros materiales. “Eso fue un duro golpe a sus bolsillos”, sostuvo.
La economista concluyó que el problema no debe medirse únicamente a partir de los indicadores macroeconómicos, sino también desde la capacidad real de las familias para comprar alimentos, pagar servicios y cubrir sus compromisos mensuales.
Su planteamiento coloca nuevamente en el centro del debate económico la diferencia entre el comportamiento de los principales indicadores nacionales y la percepción de los hogares sobre su situación financiera, particularmente entre los trabajadores de menores ingresos.



