Nairobi (EFE).- El brote de ébola declarado en el este de la República Democrática del Congo (RDC) amenaza a más de dos millones de personas desplazadas por el conflicto, advirtió el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
Esas personas, que incluyen más de 320.000 refugiados, viven en zonas de riesgo donde «los combates continúan a la par de la propagación del ébola», subrayó ACNUR en un comunicado, al enfatizar su «preocupación por los movimientos de población hacia y desde las zonas afectadas, y su posible impacto en la transmisión».
El pasado día 7, por ejemplo, ACNUR registró la llegada de unas 2.250 personas en la provincia de Kivu del Norte, después de que grupos armados provocaran pánico y le forzaran a huir a la localidad de Oicha, una zona afectada por el ébola que ya alberga a más de 14.300 desplazados.
«Para los refugiados y desplazados internos que ya sufren traumas, inseguridad y falta de asistencia humanitaria adecuada, el brote está alimentando el miedo y la desinformación, erosionando la confianza en los equipos de respuesta y retrasando el acceso a la atención médica», alertó ACNUR.

