WASHINGTON (AGENCIAS).-El Pentágono solicitó al Congreso de Estados Unidos la aprobación de 80,000 millones de dólares para financiar las operaciones militares relacionadas con el conflicto con Irán, una petición que ha generado un intenso debate en el Capitolio debido a su impacto en el gasto público y el presupuesto federal.
La solicitud fue defendida por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, durante reuniones con legisladores clave, en las que argumentó la necesidad de reforzar los recursos destinados a las operaciones en Medio Oriente. Según explicó, una parte importante de los fondos se utilizaría para reponer municiones, reparar equipos militares y garantizar la capacidad operativa de las fuerzas estadounidenses.
Aunque la Casa Blanca aún no ha presentado formalmente la petición ante el Congreso, funcionarios del Departamento de Defensa ya han informado a varios comités legislativos sobre el alcance de la propuesta. El monto solicitado supera ampliamente los USD 29,000 millones que Hegseth había estimado semanas atrás para cubrir necesidades inmediatas relacionadas con el conflicto.
La iniciativa ha encontrado resistencia entre algunos congresistas, especialmente demócratas que cuestionan el elevado costo de una guerra que, según sostienen, no cuenta con un amplio respaldo ciudadano. No obstante, líderes republicanos han defendido el gasto al considerar que es necesario para mantener la capacidad militar del país y fortalecer la industria de defensa.
El líder de la mayoría en el Senado, John Thune, adelantó que la propuesta será analizada en detalle antes de someterse a votación. Mientras tanto, otros legisladores han planteado incluir en un eventual paquete de financiamiento recursos para programas civiles, asistencia agrícola y ayuda a estados afectados por desastres naturales, con el fin de aumentar el respaldo político a la medida.
Por su parte, Hegseth insistió en que una mayor inversión en defensa es fundamental para la seguridad nacional de Estados Unidos. El funcionario aseguró que el Pentágono ha realizado ajustes para optimizar sus gastos y eliminar partidas innecesarias, al tiempo que reafirmó el compromiso de la institución de mejorar sus controles financieros y superar una auditoría integral antes de 2028.

