ESTADOS UNIDOS (AFP).-Los líderes del Este, Detroit Pistons, se impusieron en la cancha de los Magic por 93-79 para colocar el empate 3-3 global en la serie.
Para desesperación de sus aficionados, Orlando le facilitó el trabajo con un colapso ofensivo que le llevó a anotar solo 19 puntos en la segunda mitad.
Los Pistons serán anfitriones del juego decisivo el domingo con todo a favor para acabar con casi dos décadas sin superar una ronda de playoffs.
En caso de victoria, los Pistons se convertirán también en el decimocuarto equipo en la historia en remontar una desventaja global de 3-1.
«Nunca hay que darse por vencido, así de simple. La garra de Detroit es de lo que hemos estado hablando todo el año», declaró Cade Cunningham, quien volvió a liderar a los Pistons con 32 puntos, 19 de ellos en el último periodo.
Los Magic parecían tener la clasificación en el bolsillo al descanso, cuando dominaban por 22 puntos (60-38) después de un primer tiempo impecable.
Pero los Pistons resurgieron inesperadamente hasta levantar 24 puntos de desventaja, lo que ningún equipo visitante había logrado en un juego de eliminación.
Tras una furiosa racha de 24-1, Detroit estaba por delante 80-72 a seis minutos del final frente a unos Magic en cortocircuito con hasta 23 tiros de campo fallados consecutivos.
Barret, héroe local
El vencedor del duelo final chocará en semifinales del Este contra el ganador de la serie entre Raptors y Cavaliers, que también vivirá su desenlace el domingo.
Toronto colocó el empate 3-3 al vencer por 112-110 a unos Cavaliers que dejaron escapar la clasificación tras remontar 15 puntos en contra.
Scottie Barnes, con 25 puntos, fue el máximo anotador de los Raptors aunque el héroe acabó siendo RJ Barrett (24), jugador nacido en Toronto.
Los visitantes dominaban por 110-109 a 10 segundos del final de la prórroga pero una pérdida de Evan Mobley concedió una última posesión a los locales.
Barrett lanzó un triple que rebotó en el aro, ascendió por encima del tablero y cayó dramáticamente en la red de los Cavaliers entre el júbilo de jugadores y aficionados canadienses.
La trayectoria de la pelota evocó otros memorables tiros como el de Kawhi Leonard para Toronto en los playoffs de 2019 o el de Tyrese Haliburton para los Pacers el año pasado ante los Knicks.
«Sabía que (el tiro) aún era bueno porque fue directo hacia arriba», explicó Barrett. «Si va directo hacia arriba tienes una oportunidad, como aquel tiro de Haliburton».

