COLOMBIA (AGENCIAS).- Socorristas y voluntarios buscan con desesperación a sobrevivientes del peor terremoto en Colombia en este siglo, que dejó al menos 181 muertos, más de 1.300 heridos y decenas de edificios colapsados.
«Estamos intentando sacar los escombros porque acá estaban todos los vendedores de lotería», dijo a la AFP Juana Marín, de 25 años, que buscaba sobrevivientes en un predio frente a la plaza principal de Pereira, una de las ciudades más golpeadas.
Ubicada en el turístico Eje Cafetero, Pereira suma al menos 72 fallecidos, según el último balance de la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales. Quedó casi totalmente sin electricidad.
La gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba, detalló que hay al menos 14 personas fallecidas, la mayoría de ellas en Quibdó. Además, continúa la búsqueda de otras cuatro desaparecidas.
El presidente Abelardo de la Espriella, que asumió el 7 de agosto, declaró el estado de emergencia y se comprometió a llevar a cabo una operación de rescate coordinada.
El papa León XIV se declaró profundamente «apenado» por la catástrofe y dijo rezar por las víctimas, según un telegrama enviado en su nombre por el número dos del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, al presidente de la Conferencia Episcopal Colombiana.



